miércoles, 1 de abril de 2009

Gerundios sin vida (parte II)

Impaciente porque no veo ninguna señal,ni siquiera una de humo.
Temblando, no por el exceso de frío,

sino por el exceso de vitalidad contenida.
Alucinando con llegar a navegar por todo el Pacífico.
Vendiendo mi alma al diablo, a cambio de 20 palabras erróneas.
Tropezando con cada puerta que dejé abierta para escapar.
Mirando demasiado mi propia foto

con la esperanza de saber que es lo que refleja mi rostro.
Bailando - sólo en mi imaginación -con mi propio verdugo.
Rozando los límites de la demencia- con peligro de quedarme ahí-
Soñando, para variar, con ir a mi querida Ica.
Escribiendo tanta huachafería junta en un mismo día.
Y finalmente, despertando, porque ya me di cuenta que tengo mucho por hacer...
****23-11-08 ; 6.00 pm.****

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Dile a Saturno lo que piensas...