Con una canción en portugués mi querido Nokia me recordó que hoy Perú jugaba contra Brasil...Estuve esperando por este momento desde noviembre del año pasado, con el único propósito (ahora) de ver a Kaká enfrentarse a mi-desastrosa,mediocre y torpe- selección.
He descubierto que fútbol es mi estado de ánimo. Ja. Entonces imáginense como estoy, en plena decadencia.
Yo era de las pocas personas que creía en él "júbol" peruano; bueno,esta bien...quizás era la ÚNICA que creía en ellos. Entiéndanme, estaba totalmente enamorada del sufrimiento, a pesar de todo lo que dijeran, de todas las verdades que me gritaran, NUNCA lo iba a entender.Estaba completamente ciega; adoraba vociferar cada vez que un tipo de NUESTRA defensa no cumplía con su marca, o cada vez que alguno de NUESTROS insignes delanteros erraban tan torpemente un disparo que sí o sí tenía que ser gol, pero qu en sus pies, se convertían en ERROR. Amaba llorar cada vez que nos goleaban, amaba insultar a cuanto árbitro dirigía nuestros partidos, porque, según yo, eran los culpables de los malos resultados.
Pero al fin me di cuenta de que el orgullo y las ganas no bastan, hace falta calidad..y ellos (muy a mi pesar), no lo tienen....
De todos fuiste el que peor me pagó, gracias a ti fui una mujer que AMÓ demasiado.........
*************Nos vemos en el 2014 (ojálá que para entonces por lo menos hayas aprendido a concentrarte).***********************
-La unica vez que fue al estadio, para suerte mia, los vi ganar!!
- El suspenso más agradable de mi vida:
Porque yo sé que nadie los amará como yo los amé,esta es mi canción de despedida:
Todavía es viernes
Hace 1 semana





Pola, Pola Pola! No sé por qué, quizá tú así lo quisiste, me he hecho un puente entre las paralelas realidades de mi amor futbolístico y mi amor universitario: a veces vienen sólo a hueviar (citando al buen Philip Butter), a veces dan muestras de dejarlo todo como en el mejor gol y el más gritado en mi vida con aquel corajudo Vargas que corrió más rápido que el diablo para dar un centro inmortal a un Fano tan aguerrido como él; y quizá he ahí el amor, en los insultos de Guerrero hacia un árbitro tan roto como su país sureño, o en las lágrimas que vi caer por las mejillas de un desconsolado Butrón en Montevideo... No tienen la calidad, y es lo que más duele... Tanto amor y no poder hacer nada contra la descalificación! Qué viva la hinchada incondicional, que viva el buen Gonzalo Núñez y su célebre "hijo de puta" que creo debió haber sido dirigido al cabrón de Burga, y la canción encaja a pelo... Recuerdas que antes de mi final de Derecho Penal II yo te rogué pusieras la grabación que guardas de aquel gol de Vargas-Fano? Con qué empezaré la universidad este 2009?... (8) Cuánto te lloré(8)
ResponderSuprimirNo vi a Butrón llorar,pero lo senti,tanto que yo también lloré, sola y desconsolada bajo las miradas de todas las personas que, como yo, iban en la daewoo.NInguno de ellos comprendia xq renegaba y lloraba sola,ellos escuchaban al grupo 5 mientras yo sufría con mis audífonos..
ResponderSuprimirAquel día,tocó maldecir a mi -casi hermano- paolo x la tontería que hizo y odié al chileno ese que lo expulsó.
La unica vez que sonreí con ellos,fue esa noche que mi padre x primera vez me llevó hasta Ate,y que para suerte mía,Perú le ganó a venezuela.
también me emocioné como tú,con la super jugada de Vargas y fano..ese día me sentí más peruana que nunca.
Hace unos días perdí la fe,hasta mi ídolo Solano me dcepcionó.Entonces me convertí por unas horas en hincha de Brasil...
Lo último que puedo decir es GRACIAS Butrón, si no fuera x ti en cada partido nos hubieran metido, mímo, 10 goles... :S HASTA NUNCA!
Voy de inmediato a crearle un blog de fans al buen Leao Butrón, porque ayer fue un día muy peruano, también gracias a Butrón que, de no haber estado en el arco, la San Martín no hubiera podido empatarle 1 a 1 al Nacional de Paraguay allá en Paraguay.
ResponderSuprimirAlégrate, Pola, ayer la U le ganó al Libertad (también de Paraguay) por la Libertadores; jugadores así, como algunos cremas, como Butrón y sus santos son los que se niegan a perderse así en el limbo de las Eliminatorias, son los que hacen perdurar nuestro fútbol y, quién sabe, hasta intentar el milagro relampagueante de la resurreccón nacional.