martes 21 de julio de 2009

El fin del eclipse solar

La inspiración agotada fue la primera señal. Saturno creyó que tal extenuación era un rezago de la angustiosa pesadilla. Sin embargo, dos meses después, descubrió que estaba equivocada.
Fue extraño que su cuerpo se resintiera tanto cuando comenzó el eclipse, intentó encontrar una explicación y recordó una frase: "la piel es sabia, se cae a pedazos e intenta recuperarse"....palabras que ella misma pronunció, pero que en ese momento carecían de sentido. ¿por qué, si sólo estaba intentando ser feliz?...sólo quería protegerse mientras terminaba el interlunio.
Saturno encontró un refugio en la penumbra, parecía un lugar acogedor y seguro. Los primeros días de estadía fueron tranquilos, aunque ella siempre, desde el primer momento, quiso regresar al eterno verano. Pero a medida que transcurrían los días, la guarida oscilaba entre el calor y el frío, podía ser tan fría que esta parecía que nevaba, o tan cálida que provocaba una quemazón intensa...ese calor que resultaba más dañino que el sol. Satuno resistió cuanto pudo a la fluctuación del ambiente, creía que no era tiempo de salir aun porque no divisaba ningún vestigio de la estrella dorada. Poco a poco, el cuidador de la guarida se fue alejando de su protegida, se convirió en un ser apático y desinteresado que ya no le daba más alimento, que se olvidaba de que ella estaba ahí, la dejaba en medio de la nada, llena de incertidumbre, sin decirle si es que acaso algún día volvería.
Fue entonces cuando la soberana del planeta frío se dio cuenta que la ambigüedad no tiene garantías, cayó en cuenta de que era mejor acabar con el eclipse de una buena vez. Era el momento de enfrentar al sol. Era el momento de dejar de huir.
Bajo el reflejo de la vela azul que llevaba en sus manos, Saturno sintió que era libre e inmaculada de nuevo, se sentía con el alma azul transparente, azul hasta los huesos...y diciendo "la llama seguirá encendida mientras exista corazón", volvió a respirar tranquila lejos de la ambigüedad.
Y ese mismo día que abandonó el refugio oscuro, el sol volvió a brillar cerca de ella....aunque nadie sabe sí ese resplandor es real.....

*esta es la mejor canción para reflejar la decepción que me provocaron esos días en penumbra:










* y para recordar lo ambiguos que son:





4 comentarios:

  1. Este post me gustó, utilizas muy bien las metáforas astrales realizando un paralelo con tu situación, y lo bueno es que lo entiendo porque conozco las nomenclaturas que utilizas... Pero siempre supiste que acabaría así.

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  2. esa cancion es maldita ....

    bueno aveces nuestros protectores dejan la guarida sin avisar ...


    que melancolico todo tu poema ...

    sonrie se feliz---con tu luz saturno es suficiente

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  3. 1)en realidad Guishe, pense que terminaria peor.......
    2)Arena: Me siento :D , tranquila

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  4. aunque haya sido un error, tratar de cambiar al sol x un eclipse..aprendí muxo...estoy viviendo!! y eso es bueno

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Dile a Saturno lo que piensas...