jueves 27 de agosto de 2009

Carta a mi hermano (el dueño de los zapatos vagabundos)

Puente Piedra, 27 de agosto de 2009
Sr. Guillermo López Torres
Editor del Blog Coffee Break
Querido Guishe:

En honor a los años que nos conocemos, te escribo esta para hacerte saber el malestar que provocó el incidente de anoche.
Dicen que el amor es ciego y no acepta razones, pero tú, entrañable Guishe, estás sobrepasando los límites. Ayer, cuando me viste, saliste huyendo después de un fugaz saludo-despedida, y tú sabes porqué, estabas consciente de que lo que hacías en ese momento no estaba bien. Me quedé congelada cuando te vi con ella, tanto que ni siquiera reaccioné a tiempo para articular palabra alguna antes de que te fueras. Bien sabes que no es la primera vez que dejas a tu hermana por ir tras los pasos de tu "musa fatal". ¿Quieres que te recuerde aquellos días de verano, cuando después de las conferencias de criminalística en Derecho teníamos que irnos juntos a casa, pero tú preferías encontrarte con la Srta. "no te quiero Guishe" y dejarnos a Juan y a mí en la cafetería de Metalúrgia con una cuenta por pagar?
Innumerables veces te he dicho que me da miedo que te lastimen, he tratado de muchas maneras hacerte entender en que en esta vida no todo es Ale. Pero ya me cansé, ya estás grandecito, hermano, incluso eres un año mayor que yo (aunque a veces sienta que es todo lo contrario) y creo que es hora de que madures solo. Y quizá, no sea yo la persona indicada para reclamarte tanto, porque como sabes, a mí también un tal Ale [jandro] me hizo ser irracional por un tiempo (que se sigue prolongando). Sólo te pido que seas prudente y que protejas tu integridad, porque lo que te pasó en el carro y afuera de la Universidad, no es producto del insensato Castañeda, sino más bien de que cabecita está lejos de aquí (te lo digo por experiencia que puede ser corroborada por algunos vasos rotos y las marquitas de mi mano).
Ojalá que tu rodilla esté mejor hermanito; el amor y el dolor tienen algo en común, nos hace escribir. Nos vemos pronto.
Un abrazo desde el alma.
Miranda Galilei [Saturno]

P.D.: escúchalo pero también usa la razón

2 comentarios:

  1. Estimada Saturno:

    En honor a los años transcurridos, a esa amistad que fue forjándoce, en un inicio, entre rudos enfrentamientos a causa del territorio siempre salvaje del cuarto piso del Miguel de Cervantes School, y con todo el cariño de siempre, te respondo y pido disculpas. Sin embargo, he de aclarar que no salí huyendo porque sentía que estaba obrando mal, sino porque sabía que el encuentro me traería problemas de celos y/o GGJs, y era un buen momento y no quería que se estropeara.

    Punto número dos: Perdónenme; sí recuerdo que los abandoné en el verano con la cuenta pendiente, pero ello fue porque se me acababa el dinero, Perú perdía contra Ecuador y quería verla (aunque recuerdo que cuando ustedes lograron escapar del cocinero feroz y la mesera diabólica me llegaron a encontrar y les pagué la diferencia ahí mismo). En realidad es importante para mí, pero sobre esta acusación, yo acepto responsabilidad pero a causa de viveza económica, tampoco hay que echarle la culpa por todo.

    Hablando en serio, Paola, agradezco mucho que se preocupen por mí, pero sólo no olvides mis raíces felinas shadow, recuerda que los gatos siempre caemos de pie... ¡Oh no! En esta parte tú respondes: "Antes de ayer caíste más de una vez y no de pie"... Pero soy un superviviente, ¿recuerdas? Navaja, Pichón y yo; somos de los chicos imbatibles, nunca morimos, y menos por amor, nadie nos pajarea fácilmente. Además mi mamá ve muchas telenovelas mejicanas, así que me sé todas las mímicas y sobreactuaciones para cada ocasión; y, sobretodo, ¡yo soy el hermano mayor y mis decisiones se respetan y jamás son contradecidas!

    Ahora que lo pienso... Iba a decirte que no defiendas al vil Castañeda, sin embargo, hemos tenido problemas con un fantasma pendeivis, un espíritu impotente del más allá; es muy posible que él sea el culpable de mis desgracias de antes de ayer: la caída al precipicio, la rodada por las escaleras, el choque mismo; total, la Daewoo nunca se choca, es algo sumamente extraño y metafísico.

    Por lo demás, gracias totales. Más de una vez me has salvado, quizá no la vida, pero sí el espíritu, desde el 2001 hasta ahora; gracias por tu amistad, Saturno, amiga mía.

    Un abrazo,

    Guillermo López,
    Administrador del blog Coffee Break

    P.S. Ahora que estamos en campo abierto, revelaré uno de tus secretos más perversos... MUAJAJAJÁ... Aquella tarde de verano, tú no querías ver el partido y además le fuiste a Ecuador.

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  2. es q siempre le voy a lo seguro...no confiaba en ese equipo...y acerté..:D

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