
Eran demasiadas las partículas que se movían dentro. Cada una golpeba a otra, todas pugnaban por salir disparadas fuera del núcleo glacial. Y como era de esperarse, la envoltura no pudo superar la presión, el estallido fue inevitable.Todo el recinto tembló, las ventanas se abrieron para despedirla y el cuerpo inerte intentó desafiar a la caída libre pero nada pudo hacer contra las leyes de la física. Cuando llegó al abismo le dieron a escoger: ¿Prefieres respirar y seguir o rendirte y morir?... y la respuesta fue el silencio...sabía que las palabras estaban de más porque había descartado su propia vida dándolo todo a cambio de un insensible "gracias". Entonces decidió retomar su indolente actitud para resguardar su alma, sin embargo su voluntad fue doblegada inmediatamente por una ambivalente nota de rendición.





Christian Hinostroza
ResponderSuprimirhttp://thedarksideofthesun9999.blogspot.com/
Hola que tal, que intensidad la que pueda guardar un parrafo al describir de manera metaforica al conjunto de emociones que en ocasiones colman nuestra mente, sentando un paralelo con un fenómeno físico. Al final todos somos pequeñas partículas inmersas en nuestros propios universos, alterados y dispuestos a entrar en reacciones cuando menos o creamos posiblep.
Nos leemops, ahh alli te dejo la direccion de mi blog jajaj a ver si te das time para leer las historias que he subido... byep